La naturaleza de la física

La física es una ciencia experimental, los físicos observan los fenómenos naturales, e intentan encontrar los patrones o principios que los describen. Tales patrones se denominan teorías físicas, o, si están muy bien establecidos y se usan ampliamente, leyes o principios básicos.

Decir que una idea es una teoría no implica que se trate de una divagación o de un concepto no comprobado, más bien una teoría es una explicación de fenómenos naturales basada en observaciones y en los principios fundamentales aceptados.

El desarrollo de la teoría física exige creatividad en cada etapa. El físico debe aprender a hacer las preguntas adecuadas, a diseñar experimentos para tratar de contestarlas, y a deducir conclusiones apropiadas de los resultados.

El desarrollo de teorías físicas es un proceso bidireccional, que comienza y termina con observaciones y experimentos. La física no es una mera colección de hechos y principios, también es el proceso que nos lleva a los principios generales que describen el comportamiento del Universo físico.

Ninguna teoría como verdad final o definitiva

Ninguna teoría se considera como la verdad final o definitiva. Siempre hay la posibilidad
de que nuevas observaciones obliguen a modificarla o desecharla. En las teorías físicas es inherente que podemos demostrar su falsedad encontrando comportamientos que no sean congruentes con ellas, pero nunca probaremos que una teoría siempre es correcta.

Intervalo de validez

Las teorías físicas pueden tener un intervalo de validez, como en el caso de la teoría de Galileo, en la cual supongamos que dejamos caer una pluma y una bala decañón. Sin duda no caen a la misma velocidad. Esto no significa que Galileo estuviera  equivocado, sino que su teoría estaba incompleta. Si soltamos tales objetos en un vacío para eliminar los efectos del aire, sí caerán a la misma velocidad. La teoría de Galileo tiene un intervalo de validez, sólo es válida para objetos cuyo peso es mucho mayor que la fuerza ejercida por el aire (debido a su resistencia y a la flotabilidad del objeto). Cualquier teoría física tiene un intervalo de validez fuera del cual no es aplicable.